Si tu pequeño está solo en su dormitorio y le oyes parlotear incesantemente y repetir una mezcla de palabras reales y sonidos inventados, no le interrumpas: a todos los niños les encanta escucharse cuando están aprendiendo a decir sus primeras palabras, y este juego favorece el entrenamiento de la pronunciación y el uso del lenguaje como forma de expresión.

En otras ocasiones se trata de auténticas ‘conversaciones‘ que los pequeños entablan con sus muñecos, algo que les ayuda a demostrar sus sentimientos y a comprender mejor a los demás, a la vez que constituye una práctica de socialización estupenda.

detalles

comparte este artículo

Comenta este artículo